(Continuación 2)
(+) Un 29 de Abril se encontraba en el
patio. Esa clase de patios que deseabas desde que empezaron las clases a las
8:00 de la mañana. Por ahora no había
sido una jornada dura, sino más bien llevadera. Había saludado a Estela y
Tatiana como siempre, había dado un beso cariñoso a Helena como siempre, había
evitado miradas con alguna que otra persona no agradable como siempre también,
se limitó a atender y tomar apuntes de las explicaciones… Pero… ¿Realmente era
todo como siempre? ¿O era todo en leve espejismo? Un espejismo ligero, una seda
suave, transparente… Si, quizá era eso, una burbuja que le hacía creer que no
existía, pero que en realidad le aislaba de todo lo que no tuviera que ver con
aquel nombre… Con aquel acto tan inocente de buscar un nombre en un ordenador.
(
-¿Te pasa algo María? –quiso
saber Estela, cuando advirtió que María llevaba demasiado tiempo sin articular
palabra, algo que no era propio de ella.
-¿Qué? Eh… No… - la voz de
Estela hizo que perdiera el hilo a sus pensamientos, y la sacó de su burbuja
–Bueno… No sé. Puede.
Ante la sorpresa de Maria,
Tatiana clavó sus ojos atentos en ella.
Y preguntó:
-¿Qué pasa? Esta mañana te
noto rara. Es como si realmente no escucharas nada de lo que nadie dice, es
como si oyeras sin dar la menor importancia. Cuéntanos si quieres…
Tatiana le transmitió
confianza, y se decidió.
Relató lo mejor que pudo
aquello que había sucedido en su fin de semana. Estuvo hablando durante 5
minutos, impresionada ante las miradas de sorpresa de sus dos amigas.
-¡Es impresionante! –exclamó
Estela después de que María acabara de hablar.
-Un buen comienzo, desde luego
–dijo Tatiana - ¿Y tienes alguna foto suya no? Enséñanos alguna del tuenti, y
te damos nuestra opinión.
Así lo hizo María, y al abrir
la foto y mirarla antes de enseñársela a sus amigas, encontró a Raul incluso
más guapo que como lo recordaba.
-Sí, es guapo. Y además muy
moreno… - comentó Estela demostrando verdadero interés –Parece incluso ¿Moro?
¿Latino? Sí, eso es.
-A mi no me lo parece, pero no
tendría ningún problema al respecto. Al contrario, siempre me han atraído los
chicos de piel muy morena.
-Es verdad, además parece buen
chico – dijo entonces Tatiana, que hasta ahora parecía embobada con la foto.
-¿Y dices que se te ocurrió el
nombre así de repente?
- Si, fue algo especial. Casi
tanto como él. En serio, parece diferente. Creo que lo es, no es como los
demás. Lo que conozco de el por ahora me gusta – le contestó a Estela
- ¿Y no te gustaría conoceros
en persona?
-Me encantaría, pero antes
quiero hablar más con él, ver interés por su parte y esas cosas…
Fue una conversación
agradable. Si.
Y pasaron los días… y
extrañamente iban bien. Era como si con la llegada de aquel nuevo chico todo
fuera mejor, veía interés por parte de sus amigas, y no había tantas críticas.
Alguna que otra, pero ella no daba importancia. Como si su foco de atención
hubiera pasado a ser otra cosa, otra persona totalmente diferente, especial y
única. Ya le transmitía mucho detrás de una pantalla, no quería ni imaginarse
en persona.
Raul seguía hablándole, no
todos los días, pero sí de vez en cuando. Hablaban de cualquier cosa, a veces
de estudios, otras de amigos, algunas tonteaban y, lo más frecuente, hablaban de música. Curiosamente a
él le gustaba el mismo tipo de música, el rap. Algo que María adoraba,
necesitaba con todas sus fuerzas, era su vía de escape, su desahogo. Era muy
importante. Y a él parecía gustarle también. Otra casualidad más.
Algo que también llamó su
atención, y algo que le diferenciaba de todos los chicos con los que había
estado hasta ahora fue su saber ir despacio, fue como demostraba que realmente
tenía un interés por ella y no por pasar el rato. No quería lo que todos los
chicos le habían echo ver a María que querían, dos o tres besos y algunas
otras cosas más. El no, y ella sentía que la valoraba como mujer. Le imaginaba
como esos chicos que creía que no existían, esos que se pierden mil veces más
en dos ojos que en un buen escote. Una persona que valía la pena, sin ninguna
duda. Aparte de exageradamente atractivo, con una sonrisa preciosa. Era quizá
el chico más guapo del que se había fijado nunca. Y es que lo pensaba,
totalmente en serio. Veía a los otros y observaba ya a rostros que no le decían
nada, no le transmitían absolutamente nada, podrían ser caras bonitas, si. Pero
ninguna tenía que ver con el atractivo especial que veía en Raul, y eso que
solo eran fotos.
Estoy esperando la parte tres, la historia engancha :)
ResponderEliminardónde está la parte 3? :)
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